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miércoles, 14 de abril de 2010
BLOG DE RUTAS POR ASTURIAS 23 DE ABRIL 2010

La Red de Bibliotecas Públicas de Asturias os invita a descubrir nuestros paisajes, ciudades, pueblos, calles y paseos a la luz de los escritores que los han vivido o retratado y de los personajes que los han habitado. Os proponemos que nos acompañeis en este viaje a través de los libros.
miércoles, 10 de marzo de 2010
Ruta literaria: Cimadevilla en el relato de Pachín de Melás
< 

Fotos: Mendoza Ussía
¡¡Asturies!! Ye mio Asturies
antoxu de caricies,
emporiu de hermosura
veneru de delicies…
Estribillo de “Mio Asturies” (Pensatible)
RUTA LITERARIA POR CIMADEVILLA : Nuestra ruta literaria se realizará el 23 de Abril a las 17'00 h. Su duración aproximada es de dos horas y media
Nuestra ruta literaría trata hacer un recorrido por la Cimadevilla de finales del siglo XIX, principios del XX, donde nació y vivió nuestro autor. Para ello, la iremos ilustrando con la lectura de fragmentos de su obra "Gijonismo: recuerdos de la niñez", que es su primer libro y que aunque está escrito en castellano ya recoge algún léxico en asturiano.
Gijonismo, recopila varios artículos que Pachín de Melás había publicado en la prensa: son pequeñas crónicas de la infancia, en concreto doce cortas piezas en prosa, donde pinta el Gijón de finales del siglo XIX, en el momento del comienzo de la industrialización de la villa, cuando nuestro autor contaba con diez años más o menos. La mayoría de los relatos como El señor Ramón, Una visita a la Fábrica de Tabacos, El cura la villa, Benito Piniella, Mis camaradas, Les agarradielles, Dos magos, El Coxín de la Soledá o Los nacimientos transcurren en Cimadevilla. Sólo El huesero y De excursión se excluirían de este recorrido.
Cimadevilla era en aquella época un barrio pobre y pesquero habitado por gente del proletariado.
Imaginémonos el Gijón de 1888, año notable porque se inauguran la traída de aguas de Llantones, la plaza de toros de El Bibio, el teléfono público y el balneario de las Carolinas (llamado así porque las tres mujeres de los socios llevaban de nombre de pila Carolina). Año además de grandes fiestas y más o menos la época a la que pertenecen estos recuerdos tan costumbristas de Pachín.
Gijón tendría entonces alrededor de 18.000 habitantes. Desde mediados de siglo habían aparecido varias industrias en la zona: la Fábrica de Vidrios de Cifuentes y Pola, que se había creado en 1844 como la Industria, la Fábrica Fundición de Kessles, Laviada y Cía., en 1850, la Fábrica de Gas en 1869, la Fábrica de Loza de Don Mariano Pola y Cía., en 1876, y la Fábrica de Moreda y Gijón, en 1879. Si unimos a esto la apertura del ferrocarril Langreo-Gijón, en 1852, estaríamos viviendo el momento de despegue industrial de la villa. La industrialización va a ir en aumento hasta final de siglo, con la venida de capitales procedentes de la América española, que buscan una mayor seguridad en nuestra villa (perdida de las colonias españolas Cuba, Puerto Rico y Filipinas). Nuestra Dársena pasará de ser un puerto pesquero a ser el puerto carbonero de Asturias.
El barrio de Cimadevilla siempre había sido “Barrio de Pesquerías” y siempre había vivido cara al mar. Personajes como “Placidín”, “Miguelón”, “Ñolo”, “Cesariote”, “Mariopesque”, “Eleuterio el Reparau”, “Balanchu” o “Peraldillo”- algunos tan bien tallados en el “Retablo del Mar” por Sebastián Miranda – pululaban por entonces. Barrio “playu” (término empleado para los nacidos allí) de familias marineras como los “Manejos”, “Montunos”, “Tamargos”, “Lamares”, “Marinos”, “Reparaos” y “Balanchos”, preocupadas siempre de conseguir “buenas costeras”.
Las parejas, cuando se había dado bien la pesca, llegaban al atardecer a la Dársena bien repletas de “pexes”. Entonces las lanchas venían hasta el carel cargadas de sardina o bocarte y las mujeres de los pescadores bajaban de “Cimavilla” por la “Talaya” hacia las cuestas del “Cholo” y de la “Soleda” para ayudar a sus “hombres”: la “Vizcaína”, la “Rebeca”, la“Herminia”, “Cipriana la Cairona” y otras. Les ayudaban a subir el “fatu” (pequeño cajón de los aparejos) a la solana o al corredor de la casa y también a vender la docena de sardinas a cinco céntimos.
Los fines de semana cuando la pesca había sido propicia los chigres de “Severa”, “Quintana”, “Liberal”, “Manca”, “Chora”, “Primo”, “Calixto”, “El Planeta” y “Las Ballenas” estaban a rebosar y se tomaba una “xarra de sidra a tres perrines con derecho a un vasu”. Las tiendas de “Constante”, “Estébana” y la “Praviana”, que cuando la pesca no se daba, fiaban sus comestibles; vendían al contado su productos: los huevos a perrina, el vino de Valdepeñas a doce pesetas la arroba y la fruta casi regalada (una cesta grande de cerezas costaba dos reales). La chocolatería de “Pepe, el chocolateru” de la calle Vicaría parecía un hervidero, y la panadería de "La Tahona" en la empedrada subida al túnel o pasadizo de la Cárcel, despachaba sin parar “panchones de los hornos de Moreno, Quincianes y Bernardes (con su tahona la calle de las Cruces)", igual que el “Fornu del Páxaru” con sus curruscantes panes de bollos de cuerno.
Pero aquella vida siempre dedicada a la pesca, estaba ahora a punto de cambiar; se empezaban a aplicar modernos sistemas para pescar llamados de cerco y jareta, boliche o copo, para la captura de la sardina y el llamado de arrastre, para la pesca de especies de mayor tamaño. Algunas de las mujeres de estos hombres de mar, se habían empezado a colocar en la Fábrica de Tabacos del Barrio Alto, asegurando así el sustento de la familia durante todo el año. La Fábrica trajo la alegría al barrio, con pimpantes cigarreras de ajustados talles y almidonadas enaguas, que dejaban ver los botines de última moda; la Fábrica arrinconó las alpargatas, pero también las costumbres ancestrales de los clanes y familias marineras.
Había en el barrio la costumbre de “antroxar”en el Carnaval. Entonces se tiraba la casa por la ventana y se comía la fabada con la morcilla y el chorizo, el tocino y el lacón que se compraban en el “Portalín” (en la cuesta de la Colegiata) o en la tienda de “Dorotea la morcillera” cercana a la Fábrica de Tabacos. De postre no podían faltar las riquísimas “picatostas”.
Se organizaban coros por todo el barrio; uno de ellos podría haber sido el que luego se llamaría La Clave, fundado en 1891 por Julio Fernández (Julio el del Orfeón) y que más tarde se convertiría en el famoso Orfeón Asturiano de Gijón, ganador de premios internacionales.
Un traje de pana costaba entonces once duros, y los de mahón con las alpargatas, que eran los de la gente de Cimadevilla de los domingos, una miseria.
En el “Campu les Monxes” existía un “lavaderu”: los lunes era día de jolgorio ya que estaban los pilones a rebosar. La ropa blanca era la primera que se metía en el pilón a remojar, luego enjabonar con remango y a fuerza de puños restregar. En la otra esquina a meter la lejía y el azulete. El lavadero era llamado popularmente el “criticaderu” de Cimadevilla; es de imaginar el motivo. También en el “Campu”estaba el “puestu de frutes y golosines de Esperanzona donde los niños los domingos compraban "tiratacos","pionces","guindones", boles de la gocha", "turrón de lo negro","caniques de cristal", "pistones","cerilles de bengala","buscapiés","soplamocos", "regaliz de anís y de palu" y "chochinos".
Tratando de situarnos en el entorno de los relatos de nuestro autor, imaginamos esta pequeña semblanza del barrio de Cimadevilla.


RUTA: La ruta se llevará a cabo el 23 de Abril(Día del Libro) a las 17.00h.y saldrá del Campo Valdés.
1º IGLESIA DE SAN PEDRO (lugar donde Pachín de Melás salvó los restos de Jovellanos en 1936)
Situamos al autor en el entorno
Lectura fragmento "Gijonismo"
10 minutos
2ª PALACIO DE LOS VALDES (ahora Colegio de Santo Angel) antiguamente Fábrica de Tabacos y Aduana
Lectura "Los Nacimientos"
3ª ANTIGUA TORRE DE LA CARCEL
Historia de Cimavilla
4º PLAZUELA DEL CONDE (hoy Palacio de Revillagigedo)
Lectura "Mis camaradas"
8º "CAMPU LES MONXES", FÁBRICA DE TABACOS
Lectura "Una visita a la Fábrica de Tabacos"
Lavaderu
Vizconde de Campo Grande, izda. Calle las Cruces, Escultor Sebastián Miranda
9º PLAZA DE JOVELLANOS
"El cura la Villa"
MUSEO JOVELLANOS (tipos populares de la epoca, Retablo del mar, Evaristo Valle, pescadoras)
30 minutos



Fotos: Mendoza Ussía
¡¡Asturies!! Ye mio Asturies
antoxu de caricies,
emporiu de hermosura
veneru de delicies…
Estribillo de “Mio Asturies” (Pensatible)
RUTA LITERARIA POR CIMADEVILLA : Nuestra ruta literaria se realizará el 23 de Abril a las 17'00 h. Su duración aproximada es de dos horas y media
Nuestra ruta literaría trata hacer un recorrido por la Cimadevilla de finales del siglo XIX, principios del XX, donde nació y vivió nuestro autor. Para ello, la iremos ilustrando con la lectura de fragmentos de su obra "Gijonismo: recuerdos de la niñez", que es su primer libro y que aunque está escrito en castellano ya recoge algún léxico en asturiano.
Gijonismo, recopila varios artículos que Pachín de Melás había publicado en la prensa: son pequeñas crónicas de la infancia, en concreto doce cortas piezas en prosa, donde pinta el Gijón de finales del siglo XIX, en el momento del comienzo de la industrialización de la villa, cuando nuestro autor contaba con diez años más o menos. La mayoría de los relatos como El señor Ramón, Una visita a la Fábrica de Tabacos, El cura la villa, Benito Piniella, Mis camaradas, Les agarradielles, Dos magos, El Coxín de la Soledá o Los nacimientos transcurren en Cimadevilla. Sólo El huesero y De excursión se excluirían de este recorrido.
Cimadevilla era en aquella época un barrio pobre y pesquero habitado por gente del proletariado.
Imaginémonos el Gijón de 1888, año notable porque se inauguran la traída de aguas de Llantones, la plaza de toros de El Bibio, el teléfono público y el balneario de las Carolinas (llamado así porque las tres mujeres de los socios llevaban de nombre de pila Carolina). Año además de grandes fiestas y más o menos la época a la que pertenecen estos recuerdos tan costumbristas de Pachín.
Gijón tendría entonces alrededor de 18.000 habitantes. Desde mediados de siglo habían aparecido varias industrias en la zona: la Fábrica de Vidrios de Cifuentes y Pola, que se había creado en 1844 como la Industria, la Fábrica Fundición de Kessles, Laviada y Cía., en 1850, la Fábrica de Gas en 1869, la Fábrica de Loza de Don Mariano Pola y Cía., en 1876, y la Fábrica de Moreda y Gijón, en 1879. Si unimos a esto la apertura del ferrocarril Langreo-Gijón, en 1852, estaríamos viviendo el momento de despegue industrial de la villa. La industrialización va a ir en aumento hasta final de siglo, con la venida de capitales procedentes de la América española, que buscan una mayor seguridad en nuestra villa (perdida de las colonias españolas Cuba, Puerto Rico y Filipinas). Nuestra Dársena pasará de ser un puerto pesquero a ser el puerto carbonero de Asturias.
El barrio de Cimadevilla siempre había sido “Barrio de Pesquerías” y siempre había vivido cara al mar. Personajes como “Placidín”, “Miguelón”, “Ñolo”, “Cesariote”, “Mariopesque”, “Eleuterio el Reparau”, “Balanchu” o “Peraldillo”- algunos tan bien tallados en el “Retablo del Mar” por Sebastián Miranda – pululaban por entonces. Barrio “playu” (término empleado para los nacidos allí) de familias marineras como los “Manejos”, “Montunos”, “Tamargos”, “Lamares”, “Marinos”, “Reparaos” y “Balanchos”, preocupadas siempre de conseguir “buenas costeras”.
Las parejas, cuando se había dado bien la pesca, llegaban al atardecer a la Dársena bien repletas de “pexes”. Entonces las lanchas venían hasta el carel cargadas de sardina o bocarte y las mujeres de los pescadores bajaban de “Cimavilla” por la “Talaya” hacia las cuestas del “Cholo” y de la “Soleda” para ayudar a sus “hombres”: la “Vizcaína”, la “Rebeca”, la“Herminia”, “Cipriana la Cairona” y otras. Les ayudaban a subir el “fatu” (pequeño cajón de los aparejos) a la solana o al corredor de la casa y también a vender la docena de sardinas a cinco céntimos.
Los fines de semana cuando la pesca había sido propicia los chigres de “Severa”, “Quintana”, “Liberal”, “Manca”, “Chora”, “Primo”, “Calixto”, “El Planeta” y “Las Ballenas” estaban a rebosar y se tomaba una “xarra de sidra a tres perrines con derecho a un vasu”. Las tiendas de “Constante”, “Estébana” y la “Praviana”, que cuando la pesca no se daba, fiaban sus comestibles; vendían al contado su productos: los huevos a perrina, el vino de Valdepeñas a doce pesetas la arroba y la fruta casi regalada (una cesta grande de cerezas costaba dos reales). La chocolatería de “Pepe, el chocolateru” de la calle Vicaría parecía un hervidero, y la panadería de "La Tahona" en la empedrada subida al túnel o pasadizo de la Cárcel, despachaba sin parar “panchones de los hornos de Moreno, Quincianes y Bernardes (con su tahona la calle de las Cruces)", igual que el “Fornu del Páxaru” con sus curruscantes panes de bollos de cuerno.
Pero aquella vida siempre dedicada a la pesca, estaba ahora a punto de cambiar; se empezaban a aplicar modernos sistemas para pescar llamados de cerco y jareta, boliche o copo, para la captura de la sardina y el llamado de arrastre, para la pesca de especies de mayor tamaño. Algunas de las mujeres de estos hombres de mar, se habían empezado a colocar en la Fábrica de Tabacos del Barrio Alto, asegurando así el sustento de la familia durante todo el año. La Fábrica trajo la alegría al barrio, con pimpantes cigarreras de ajustados talles y almidonadas enaguas, que dejaban ver los botines de última moda; la Fábrica arrinconó las alpargatas, pero también las costumbres ancestrales de los clanes y familias marineras.
Había en el barrio la costumbre de “antroxar”en el Carnaval. Entonces se tiraba la casa por la ventana y se comía la fabada con la morcilla y el chorizo, el tocino y el lacón que se compraban en el “Portalín” (en la cuesta de la Colegiata) o en la tienda de “Dorotea la morcillera” cercana a la Fábrica de Tabacos. De postre no podían faltar las riquísimas “picatostas”.
Se organizaban coros por todo el barrio; uno de ellos podría haber sido el que luego se llamaría La Clave, fundado en 1891 por Julio Fernández (Julio el del Orfeón) y que más tarde se convertiría en el famoso Orfeón Asturiano de Gijón, ganador de premios internacionales.
Un traje de pana costaba entonces once duros, y los de mahón con las alpargatas, que eran los de la gente de Cimadevilla de los domingos, una miseria.
En el “Campu les Monxes” existía un “lavaderu”: los lunes era día de jolgorio ya que estaban los pilones a rebosar. La ropa blanca era la primera que se metía en el pilón a remojar, luego enjabonar con remango y a fuerza de puños restregar. En la otra esquina a meter la lejía y el azulete. El lavadero era llamado popularmente el “criticaderu” de Cimadevilla; es de imaginar el motivo. También en el “Campu”estaba el “puestu de frutes y golosines de Esperanzona donde los niños los domingos compraban "tiratacos","pionces","guindones", boles de la gocha", "turrón de lo negro","caniques de cristal", "pistones","cerilles de bengala","buscapiés","soplamocos", "regaliz de anís y de palu" y "chochinos".
Tratando de situarnos en el entorno de los relatos de nuestro autor, imaginamos esta pequeña semblanza del barrio de Cimadevilla.


RUTA: La ruta se llevará a cabo el 23 de Abril(Día del Libro) a las 17.00h.y saldrá del Campo Valdés.
1º IGLESIA DE SAN PEDRO (lugar donde Pachín de Melás salvó los restos de Jovellanos en 1936)
Situamos al autor en el entorno
Lectura fragmento "Gijonismo"
10 minutos
2ª PALACIO DE LOS VALDES (ahora Colegio de Santo Angel) antiguamente Fábrica de Tabacos y Aduana
Lectura "Los Nacimientos"
3ª ANTIGUA TORRE DE LA CARCEL
Historia de Cimavilla
4º PLAZUELA DEL CONDE (hoy Palacio de Revillagigedo)
Lectura "Mis camaradas"
COLEGIATA
Calle Oscar Olavarría antes Calle San Juán Bautista (ver escalera del muelle),
Tránsito de la Corrada
5º PLAZA DE LA CORRADA
Ver Fundación Alvargonzalez (Gremio de Mareantes),Calle del Rosario,
Oscar Olaverría, que luego pasa a llamarse Calle Artillería, asomarse a la Cuesta El Cholo (Vida marineros)
6º CAPILLA DE LA SOLEDAD
Lectura "El Coxín de la Soledad"
Subir Calle de la Soledad, Casa del Chino
7º PLAZA DE LA SOLEDAD
Lectura Benito Piniella y Personajes de Cimavilla
Callejón de las Fieras, Calle Francisco Rodríguez Álvarez antes Calle Alto Atocha, Honesto Batalón antes Calle Santa Catalina, Eladio Verde antes Calle Alta de Cimadevilla
Calle Oscar Olavarría antes Calle San Juán Bautista (ver escalera del muelle),
Tránsito de la Corrada
5º PLAZA DE LA CORRADA
Ver Fundación Alvargonzalez (Gremio de Mareantes),Calle del Rosario,
Oscar Olaverría, que luego pasa a llamarse Calle Artillería, asomarse a la Cuesta El Cholo (Vida marineros)
6º CAPILLA DE LA SOLEDAD
Lectura "El Coxín de la Soledad"
Subir Calle de la Soledad, Casa del Chino
7º PLAZA DE LA SOLEDAD
Lectura Benito Piniella y Personajes de Cimavilla
Callejón de las Fieras, Calle Francisco Rodríguez Álvarez antes Calle Alto Atocha, Honesto Batalón antes Calle Santa Catalina, Eladio Verde antes Calle Alta de Cimadevilla
8º "CAMPU LES MONXES", FÁBRICA DE TABACOS
Lectura "Una visita a la Fábrica de Tabacos"
Lavaderu
Vizconde de Campo Grande, izda. Calle las Cruces, Escultor Sebastián Miranda
9º PLAZA DE JOVELLANOS
"El cura la Villa"
MUSEO JOVELLANOS (tipos populares de la epoca, Retablo del mar, Evaristo Valle, pescadoras)
30 minutos

Etiquetas:
cimadevilla,
fotos antiguas,
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